El Colegio San Luis Gonzaga...brillo que retorna

El Colegio San Luis Gonzaga

Otro importante edificio, catalogado como patrimonio nacional, remozó su apariencia recientemente, gracias a la intervención de la firma OPB Arquitectos. Se trata de la tercera institución educativa pública que esta oficina de arquitectura actualiza y sin cobrar dinero alguno, pues, es parte de su compromiso con la Responsabilidad Social Empresarial.


Es el colegio más emblemático de la provincia de Cartago, fundado en 1929, el cual nunca antes había pasado por una transformación completa.


Tras un esfuerzo conjunto, entre este equipo de arquitectos y el Centro de Conservación de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura, se llevó a cabo una restauración integral. Los trabajos iniciaron en mayo de 2013 y terminaron en octubre de 2014.


Dentro de los cambios más visibles, se encuentran las puertas y las ventanas, la pintura tanto interior como exterior, el cambio de cielos, la sustitución de pisos (se hicieron combinaciones de arcilla para dar con el tono original), la iluminación (se integraron reflectores en el exterior y el interior fue equipado con nuevas luminarias) y, en el primer nivel, se hizo una intervención no solamente arquitectónica, sino electromecánica, por lo que la parte eléctrica es completamente nueva. Asimismo, uno de los elementos que más definen el estilo del colegio, de corte neoclásico, es el atrio, el cual también recibió un adecuado tratamiento anti-humedad.


La labor del equipo de OPB inició con un detallado diagnóstico del estado del inmueble, cuyo terreno originalmente fue donado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos. De hecho, al intervenirlo y buscar una mejor accesibilidad en el primer nivel, se descubrieron los muros de piedra de este antiguo edificio (los cuales datan de antes del terremoto de 1910) y se convirtieron en una galería donde, tanto maestros como alumnos, acceden diariamente a las aulas y experimentan parte del pasado. Además, durante los trabajos, se develaron los rastros de otras paredes de adobe, de las cuales se rescató una parte, con el objetivo de dejar un testigo histórico, como lo denominan los expertos.


El costo de la obra fue de 663 millones de colones y fueron 4700 m2 de construcción intervenida, en dos niveles. Es importante destacar que la edificación se encontraba en estado deplorable y, sin duda, tras estos meses recuperó el brillo de sus primeros años.

 

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