Edición 139 Before & After: Funcional y contemporáneo

Un local de 80 m2, de dos plantas y ubicado en un discreto centro comercial del oeste de la ciudad, fue totalmente remodelado para albergar las oficinas que le presentamos a continuación. El objetivo fue inyectarle elegancia y sobriedad con una importante cuota de contemporaneidad.


El diseño estuvo a cargo de la reconocida interiorista Aimée Joaristi, quien destaca por su estilo vanguardista. En general, se procedió a botar todo vestigio del local anterior, el cual tenía divisiones en ambos niveles.


En el primer piso, sobresalen dos elegantes filas de escritorios a modo de recepción (de Mad Living) con un sobre de color blanco. En este espacio, también, se cambió el piso por completo, ya que -antiguamente- era de mármol. El de hoy es de microcemento, un material muy resistente y cuya apariencia contemporánea otorga gran dinamismo al ambiente. Este mismo suelo acompaña al visitante tanto en la planta alta, como en las escaleras.


 
Otro cambio relevante fue el cielo raso, el cual ahora es de gypsum (en ambas plantas), detalle que limpia mucho visualmente el look de la oficina y permite que las lámparas (de la empresa Lumen) puedan lucir su estética de corte moderno. Esta misma empresa se encargó de agregar algunos spots a las escaleras, las cuales lucen mucho más atractivas debido a que las barandas de metal fueron sustituidas por unas de vidrio, suavizando mucho el aspecto. En el primer nivel, sin embargo, se agregó una división, con la intención de dejar espacio para una cocineta (con sobre de cuarzo blanco y muebles de la marca Dica, de Materia Prima) y para el baño, el cual pasó por una total renovación con la loza sanitaria, de la firma española Roca.

Un detalle sumamente llamativo es el forro de la pared que articula el programa, de piso a techo y que se encuentra visible para ambos niveles. Ésta fue forrada en una técnica llamada “ceruse”. Se trata de una técnica francesan antigua, la cual consiste en hacer resaltar la veta de la madera cepillando la misma con un cepillo de alambre en el sentido de la veta.



Finalmente, en el mezzanine, se eliminó una media pared que tenía dos ventanas y se hizo un ventanal de piso a techo. Ahí, además, se subió el techo para darle más altura al sitio y hacer de la estancia una mucho más placentera.

 

Inversión aproximada: $40,000
Redacción: Carol Rojas

Fotografía: M2 Visual

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